La comunidad castellano-manchega
está ubicada en el corazón de la península,
una extensa llanura domina su fisonomía, aunque no faltan
los paisajes montañosos, como el de la Cordillera Central (al
norte), el Sistema Ibérico (al nordeste), la Sierra
Morena y los Montes de Toledo, al sur. Estos últimos
constituyen la línea divisoria para las dos cuencas hidrográficas
de la región: La del Tajo y la del Guadiana.
Además de los encantos urbanos de las capitales, de la gastronomía
original y de la belleza de sus monumentos, Castilla La Mancha ofrece
excelentes posibilidades para el turismo rural. |